











El Noroeste Argentino atravesarán durante las próximas dos semanas un período de marcada inestabilidad climática, con fuertes oscilaciones de temperatura, precipitaciones inicialmente moderadas y un posterior aumento del calor que podría llevar los registros por encima de los 40 grados en algunos sectores de la región. El escenario se completará con la llegada de tormentas intensas que, hacia mediados de noviembre, podrían acumular más de 100 milímetros de lluvia en determinadas zonas del sur del NOA.
El informe establece dos etapas diferenciadas. La primera, comprendida entre el 5 y el 11 de noviembre, estará caracterizada por una disminución de las lluvias, el ingreso de aire frío y un posterior repunte de las temperaturas.
Durante esos días, el este del NOA, junto con la región del Chaco y el norte de la Mesopotamia, podría recibir precipitaciones acumuladas de entre 10 y 25 milímetros, aunque algunos sectores registrarían valores superiores.
En el resto del área agrícola argentina, en cambio, se esperan lluvias escasas o directamente ausentes, con acumulados inferiores a los 10 milímetros.
Esta distribución indica que las zonas productivas del este tucumano podrían encontrarse entre las áreas del norte argentino con mayores posibilidades de recibir precipitaciones durante la primera semana, aunque el informe no establece valores específicos para cada departamento de la provincia.
La reducción de las lluvias estará relacionada con el desplazamiento de un frente meteorológico que comenzó a atravesar el territorio nacional durante los días anteriores.
En el NOA, el enfriamiento será especialmente pronunciado en las zonas serranas y cordilleranas, donde se prevén temperaturas mínimas inferiores a cero grados y condiciones favorables para la aparición de heladas generalizadas.
Entre el 12 y el 18 de noviembre, la Bolsa de Cereales prevé temperaturas superiores a los valores normales en amplias regiones del país.
El este del NOA se encontrará entre las zonas alcanzadas por las mayores marcas térmicas, junto con Paraguay, el centro de Cuyo, buena parte de la Mesopotamia y el norte de Córdoba.
En esas regiones, las máximas podrían superar los 35 grados y, en determinados sectores del norte, alcanzar valores superiores a los 40 grados.
El aumento térmico estará acompañado por un cambio posterior en las condiciones atmosféricas, debido al ingreso de un nuevo frente de tormenta.
Según el especialista, este sistema provocará precipitaciones de intensidad variable sobre extensas áreas agrícolas, con una distribución desigual entre las distintas regiones.
La mayor parte del NOA, la región del Chaco, el este de Cuyo, la Mesopotamia y amplios sectores de la región pampeana podrían recibir acumulados de entre 10 y 50 milímetros.