






La siniestralidad vial vuelve a mostrar un escenario preocupante en Salta. Entre enero y octubre de este año, 111 personas perdieron la vida en siniestros viales en la provincia, seis más que durante el mismo período de 2025, cuando se habían contabilizado 105 víctimas fatales, según estadísticas de la Policía de Salta. Cabe recordar que durante todo 2025 se registraron 130 víctimas fatales en siniestros viales en la provincia. El incremento confirma que, pese a los controles y las campañas de prevención, las muertes en las calles y rutas salteñas siguen siendo una problemática difícil de revertir.
El comportamiento mensual muestra que la siniestralidad no tuvo una evolución uniforme. Enero comenzó con 15 víctimas fatales, febrero registró 8 y marzo, 6. A partir de abril, con 12 fallecidos, la cifra volvió a crecer y alcanzó su punto más alto en mayo, con 17 muertes. Junio cerró con 16, julio con 11, agosto y septiembre con 5 cada uno, mientras que octubre volvió a encender las alarmas con 16 víctimas fatales. Es decir hubo un muerto cada 48 horas.
La comparación con 2025 también permite observar diferencias importantes. En enero de este año hubo 15 fallecidos frente a 8 del año pasado; en febrero, 8 contra 10; en marzo, 6 contra 13; en abril, 12 contra 11; en mayo, 17 contra 13; en junio, 16 contra 6; en julio, 11 contra 9; en agosto, 5 contra 11; en septiembre, 5 contra 10, y en octubre, 16 contra 14. Así, aunque agosto y septiembre mostraron una disminución significativa, el repunte de octubre volvió a elevar el acumulado anual por encima del registro de 2025.
Dentro de este escenario, las motocicletas continúan siendo uno de los principales focos de preocupación para las autoridades de Seguridad Vial. Según los últimos datos difundidos por el subsecretario del área, Francisco Fleming, a Radio Salta, de las 109 víctimas fatales contabilizadas hasta el 27 de octubre, en 62 casos estuvo involucrada una motocicleta, lo que representa casi el 57% del total. Es decir, en más de la mitad de los casos intervino una motocicleta.
La vulnerabilidad de quienes circulan en moto está directamente relacionada con la escasa protección que ofrece este vehículo ante un impacto. A diferencia de los automovilistas, los motociclistas no cuentan con una estructura que amortigüe los golpes y dependen fundamentalmente del casco y de los elementos de seguridad para reducir las consecuencias de un siniestro. Entre las conductas que más preocupan se encuentran la falta de uso del casco, la circulación sin luces reglamentarias, el exceso de velocidad, las maniobras imprudentes y la incidencia de las alcoholemias elevadas. Gran parte de los hechos se registra en zonas urbanas y durante horarios nocturnos.
Otro indicador que surge de los relevamientos oficiales es la edad de las víctimas. La franja comprendida entre los 25 y los 35 años concentra una proporción importante de los fallecimientos, mientras que los varones presentan una mayor incidencia entre las víctimas.
Frente a este panorama, la prevención no puede limitarse a los controles de tránsito. En el caso de los motociclistas, las medidas básicas comienzan antes de poner el vehículo en marcha: utilizar siempre un casco homologado, correctamente colocado y abrochado, tanto el conductor como el acompañante; verificar el funcionamiento de las luces, los frenos y los neumáticos, y circular con la documentación y el seguro obligatorios.
También es importante respetar la cantidad de pasajeros permitida, que el acompañante mantenga ambos pies apoyados en los posapiés y que los niños viajen únicamente cuando puedan hacerlo de manera segura, con el casco y los elementos de protección adecuados.
El exceso de velocidad, el consumo de alcohol, las distracciones por el celular y la conducción con cansancio son otros factores de riesgo de siniestros viales. Por eso, los especialistas insisten en que la responsabilidad debe ser compartida: todos los conductores de vehículos tienen que respetar las distancias y prestar especial atención a los vehículos de menor porte.
Los últimos días de octubre también dejaron una víctima fatal sobre la ruta nacional 81. El sábado pasado, un hombre de 34 años murió tras un siniestro vial ocurrido alrededor de las 6.10, a la altura del kilómetro 1775, cerca de la finca La Plumada. En el hecho habría participado otro vehículo cuyo conductor era buscado por los investigadores. El damnificado había sido trasladado al hospital de Morillo.
El desafío de fondo es construir una cultura vial basada en el respeto por las normas y el cuidado de la vida.