Pese al trabajo de las fuerzas de Seguridad para actuar ante distintas problemáticas, existen sectores donde grupos de personas continúan generando inconvenientes, como sucede en el barrio Ana María de Rosario de la Frontera, donde los residentes de la zona de Paseo Intiñán manifestaron su malestar ante los constantes ruidos y la presencia desmedida de motocicletas durante las noches.
Frente a esta situación, las familias del sector expresaron las dificultades que enfrentan diariamente por la falta de respuesta institucional inmediata, pidiendo mayor resguardo y anticipando que tomarían cartas en el asunto por su cuenta. «Llamamos al 911, no nos atienden o si nos atienden no vienen, nos cansamos de esperarlos y no tenemos solución», expuso una de las habitantes del barrio
Asimismo, los vecinos describieron las complicaciones para descansar, debido a las maniobras y ruidos que realizan las agrupaciones de vehículos en el lugar. «Este paseo ya no es de nosotros, es ‘el paseo de las motos’, las calles no están inauguradas pero ya están usando todas», lamentó otra de las residentes afectadas.
En relación a la infraestructura pública, la comunidad teme que la apertura definitiva de los tramos viales incremente la concentración de los rodados. «La Municipalidad está terminando el trabajo y tenemos miedo porque cuando se abran las calles va a haber más motos todavía«, advirtió la vecina durante la entrevista.
A su vez, la falta de respuestas llevó a que las familias de la zona comiencen a evaluar medidas extremas frente al descontrol en el paseo. «Acá los vecinos estamos dispuestos a actuar por mano propia y salir a encararlos directamente porque no podemos seguir viviendo así», advirtió uno de los residente sobre la tensión en el sector.
Finalmente, ante la persistencia de las molestias nocturnas, las familias evalúan alternativas de carácter privado para intentar recuperar la tranquilidad en el barrio. «Ya no tenemos vida de noche, entonces vamos a tener que contratar a alguien que corra a las motos porque pagamos impuestos pero no nos dan soluciones», concluyó la vecina.
