En pocos días comenzará a regir en Salta el nuevo Régimen Penal Juvenil, esquema que baja la edad de imputabilidad a los 14 años para adolescentes involucrados en delitos penales, como parte de la normativa que establece un procedimiento especializado y que contempla sanciones graduales según la gravedad del hecho y garantías procesales específicas, durante las instancias judiciales.
Respecto a la implementación del sistema, la fiscal penal juvenil de la Capital, María Mercedes de la Cuesta, analizó el escenario provincial ante la entrada en vigencia del marco legal, remarcando que Salta cuenta con antecedentes en el fuero especializado, a lo que destacó la presencia de Centros de Detención Diferenciados para evitar el contacto con la población penal adulta.
En relación a las pautas operativas del sistema, De la Cuesta aclaró que los adolescentes procesados contarán con representación letrada y no compartirán espacios con mayores de edad. «Está prohibido por ley que compartan un lugar de detención menores y mayores, por lo que no van a la Unidad Carcelaria Número Uno ni a las alcaidías comunes», sostuvo la fiscal en diálogo
Asimismo, se refirió al volumen de trabajo registrado actualmente en el fuero especializado y a los principales motivos de inicio de causas penales: «Por lo general tenemos un ingreso de 800 o 900 denuncias por año contra adolescentes, y el delito que más vemos e investigamos son los abusos sexuales«, especificó De la Cuesta sobre las estadísticas.
En cuanto a las sanciones y medidas alternativas, la fiscal repasó la escala de respuestas judiciales contempladas por la legislación para los distintos tipos de faltas. «Empieza con amonestaciones, prohibiciones de acercamiento o de conducción, tareas comunitarias y monitoreo electrónico, reservando la prisión de hasta 15 años para delitos graves», detalló sobre la aplicación gradual de las penas.
En esa misma línea, De la Cuesta destacó la intervención de equipos interdisciplinarios, encargados de evaluar la situación social de los jóvenes, para definir las pautas de conducta. «Hay un instituto de abordaje territorial con profesionales de trabajo social y psicología, que hacen un seguimiento del joven para entender su historia y el contexto en el que vive«, afirmó.
