Tras el devastador doble terremoto en Venezuela, a más de 100 horas de la catástrofe, las esperanzas de encontrar supervivientes se desvanecen drásticamente. Aunque las autoridades reportan algunos milagros recientes, la ONU estima más de 60.000 desaparecidos y los rescatistas advierten que el tiempo para encontrar personas con vida es crítico. Las familias, por su parte, reportaron al menos 68.900 personas desaparecidas este sábado, después de que dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 devastaran la nación sudamericana.
Las labores de búsqueda entre los escombros y el esfuerzo de los rescatistas para superar la adversidad en el terreno, no cesa y es a contrarreloj. A cinco días del sismo, lejos quedaron las primeras 72 horas que son el periodo vital para localizar personas con vida. A pesar de la llegada de equipos internacionales, existen denuncias ciudadanas sobre edificios en los que aún no se ha removido ni una sola piedra.
Mientras tanto, la cifra de fallecidos supera las 1.450 personas, con más de 3.200 heridos registrados y una gran frustración generalizada ante la lentitud de la ayuda oficial. La catástrofe ha dejado daños que se estiman en hasta un 6% del PIB del país. En algunas zonas afectadas, la escasez de agua, la falta de luz y los saqueos han complicado aún más el devastador panorama.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, visitó un centro de acopio en el estado de La Guaira para supervisar la distribución de insumos a los damnificados por los terremotos del miércoles pasado. Desde otros países sigue llegando ayuda humanitaria y equipos de rescate, aunque ya fue superado con creces el plazo crítico de 72 horas que una persona puede resistir sin agua. Sin embargo, los especialistas continuaban hasta ayer, encontrando sobrevivientes.
Los venezolanos que buscaban a sus seres queridos y vecinos utilizaron palas, maquinaria pesada, cuerdas y sus propias manos para abrirse paso entre los escombros en La Guaira, uno de los estados más afectados. A ellos se unió un número creciente de equipos de rescate internacionales que comenzaron a trepar entre los escombros, ofreciendo un pequeño rayo de esperanza a las familias angustiadas.
Las tensiones alcanzaron su punto álgido ante lo que muchos venezolanos consideraron una respuesta insuficiente por parte del Gobierno, cuyos soldados, bomberos, policías y cadetes militares evidentemente no estaban preparados para responder a la magnitud de la tragedia. La frustración se vio exacerbada por los esfuerzos por proyectar la imagen de una respuesta estatal contundente.
Rescatan con vida a padre e hijo, a más de 80 horas
Un hombre y su hijo fueron extraídos con vida este domingo de entre los restos de un edificio colapsado en Caraballeda, casi cuatro días después de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que devastaron el norte de Venezuela.
Equipos especializados de Francia y Estados Unidos trabajaron durante varias horas hasta conseguir abrir un acceso seguro entre enormes bloques de hormigón y estructuras derrumbadas. Primero lograron sacar al menor y, minutos después, a su padre, ambos conscientes aunque con evidentes signos de agotamiento tras permanecer atrapados desde el inicio de la emergencia.
Un hombre rescatado con vida de entre los escombros.
Las imágenes del rescate mostraron al niño cubierto de polvo, con una lesión visible en una rodilla y una mano vendada. Tanto él como su padre fueron inmovilizados por los equipos médicos, recibieron atención inmediata con fluidos intravenosos y fueron trasladados en camilla hasta una ambulancia que esperaba a pocos metros del lugar.
El rescate del padre y su hijo fue recibida con aplausos por quienes seguían el operativo desde el exterior del perímetro de seguridad. Aunque los especialistas recuerdan que las primeras 48 a 72 horas suelen ser determinantes para encontrar personas con vida después de un terremoto, también señalan que algunos sobrevivientes pueden resistir durante más tiempo cuando logran acceder a pequeñas bolsas de aire y disponen de agua.
El rescate ocurrió en una zona donde el colapso de edificios fue prácticamente generalizado. Más de 700 construcciones se desplomaron durante el doble terremoto y otras sufrieron daños estructurales.
