La deteriorada Ruta Nacional 9/34, en el tramo que une Metán con Rosario de la Frontera, volverá a ser intervenida con financiamiento provincial. El gobernador Gustavo Sáenz firmó un convenio con la Dirección Nacional de Vialidad para sostener la continuidad de las obras sobre 27 kilómetros considerados estratégicos para la conectividad y la seguridad vial del sur salteño. Sin embargo, no se precisó cuánto dinero aportará la Provincia para ejecutar los trabajos.
El acuerdo fue rubricado con el administrador general de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy, y establece que Salta asumirá el pago de certificados y realizará un anticipo financiero para sostener las tareas, mientras Nación mantiene la responsabilidad contractual de la obra. Según se informó oficialmente, el objetivo es garantizar el saneamiento integral de la calzada, bacheo profundo y perfilado de banquinas para recuperar condiciones mínimas de transitabilidad.
«Tomé la decisión de financiar con fondos provinciales la continuidad de obras en la Ruta Nacional 9/34, uno de los principales ingresos a Salta, en el tramo MetánRosario de la Frontera. Son 27 kilómetros fundamentales para la seguridad vial, la conectividad y el desarrollo de Salta», expresó Sáenz en sus redes al anunciar la medida. También sostuvo que se busca dejar atrás la triste fama de la traza, conocida desde hace años como «la ruta de la muerte».
La decisión llega en medio de fuertes reclamos de vecinos, transportistas y automovilistas por el estado crítico de la ruta, especialmente en el acceso norte a Rosario de la Frontera y sectores cercanos a una estación de servicio señalada por usuarios como uno de los peores puntos de la Ruta Nacional 34. Los profundos baches, desniveles y sectores destruidos obligan a muchos conductores, incluso camiones de carga, a circular por la banquina para evitar accidentes o daños mecánicos.
El director de Vialidad Nacional en Salta, Federico Casas, había reconocido semanas atrás la gravedad del deterioro histórico del tramo y aseguró que se trata de uno de los puntos más críticos de toda la red vial nacional en la provincia. Según explicó, la intervención abarcará sectores entre el río El Naranjo y el control de Gendarmería, donde se concentra gran parte del tránsito pesado.
Pero mientras los anuncios se suceden, la paciencia de los usuarios parece agotarse. Vecinos de Rosario de la Frontera y Metán aseguran que el trayecto, que debería realizarse en mucho menos tiempo, hoy puede demandar al menos una hora debido al mal estado de la calzada, las maniobras para esquivar pozos y los sectores donde la circulación se vuelve extremadamente lenta. «Agarran un tramo y luego otro, la ruta sigue siendo un riesgo. No se ve un plan integral, es dispar», cuestionó un vecino de la zona.
