El intendente de Epuyén, José Contreras, trazó un panorama devastador tras los incendios forestales que golpearon a la localidad chubutense y confirmó que, entre el año pasado y el actual verano, el fuego ya destruyó un centenar de viviendas. “Ya no queda una montaña con verde natural”, aseguró, al describir el impacto de dos catástrofes consecutivas que dejaron a la zona rodeada de cenizas.
Según detalló el jefe comunal, solo en 2026 fueron 37 las casas alcanzadas por las llamas. Aun así, llevó un mensaje de alivio a las familias damnificadas al confirmar que todas las viviendas serán reconstruidas en sus lugares originales, con un plazo estimado de obra de unos tres meses.
Las lluvias de los últimos días dieron un respiro a los brigadistas que trabajaron durante casi un mes sin descanso y permitieron operar con mayor comodidad en los focos activos. Sin embargo, Contreras remarcó que el daño ambiental es total y que el paisaje quedó profundamente afectado.
En cuanto al origen del desastre, la investigación judicial avanza sobre la hipótesis de incendios intencionales. El intendente explicó que el fiscal detectó el uso de acelerantes en los focos iniciales y expresó su expectativa de que se identifique a los responsables del incendio que también impactó en localidades vecinas como El Hoyo, El Maitén y Cholila.

De cara al próximo fin de semana largo, Contreras apeló a la solidaridad a través del turismo y pidió que los visitantes acompañen al pueblo como una forma de reactivar la economía local. “No nos dejen solos”, reclamó, al remarcar que la reconstrucción económica es el paso siguiente tras haber logrado contener la emergencia.
El drama ígneo se extendió además a Río Negro, Neuquén y La Pampa, lo que obligó a coordinar operativos entre provincias. Ante la gravedad del escenario, el Gobierno nacional declaró la emergencia ígnea mediante el decreto 80/2026, con el objetivo de agilizar recursos para combatir los incendios y asistir a los damnificados.
La medida se sustentó en informes técnicos que advirtieron sobre la sequía persistente, las altas temperaturas y la actividad eléctrica en la Patagonia, condiciones que favorecieron la propagación del fuego. Desde la oposición, sin embargo, señalaron que la emergencia no implicaría fondos extra, sino la regularización de deudas con los cuarteles de bomberos voluntarios.
